La campeona olímpica y tricampeona mundial ha sido sometida recientemente a una tercera operación en la rodilla derecha, esta vez para abordar molestias persistentes en el menisco interno y externo que afectaban su rendimiento y su vida cotidiana, tras descartar infiltraciones como solución. La intervención fue exitosa y los médicos estiman un período de recuperación de unas seis semanas, durante las cuales Marín deberá seguir un proceso progresivo de rehabilitación.
En declaraciones a los medios y en redes sociales, Marín explicó que estos últimos meses han sido “bastante duros” tanto física como mentalmente, y que ha priorizado su salud y calidad de vida frente a los plazos de rendimiento. Agradeció el apoyo de sus seguidores y señaló que no ha fijado una fecha concreta para volver a competir.
La propia jugadora compartió recientemente en redes sociales imágenes de sus rodillas con las cicatrices de sus intervenciones y reflexionó sobre cómo cada lesión y cada operación han sido un aprendizaje personal a lo largo de su trayectoria deportiva.
Historial de lesiones que ha marcado su carrera
La rodilla derecha en la que se ha operado de nuevo ha sido especialmente problemática: apareció por primera vez en 2019 y volvió a lesionarse gravemente durante los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando tuvo que retirarse en semifinales pese a dominar el partido, sufriendo una rotura del ligamento cruzado anterior y de los meniscos. Esa lesión obligó a otra cirugía y a un largo proceso de recuperación que la mantuvo fuera de acción durante meses.
Anteriormente, Marín también sufrió lesiones importantes en la rodilla izquierda, incluyendo una rotura del ligamento cruzado anterior y daño de meniscos antes de los Juegos de Tokio 2021, lo que añade contexto al enorme esfuerzo físico y mental que ha supuesto para ella volver a competir a alto nivel varias veces.
Futuro incierto pero con ganas de seguir luchando
Tras la lesión de París 2024, Marín admitió públicamente que no sabía si volvería a jugar al bádminton y que necesitaba tiempo para recomponerse física y emocionalmente. Aunque ha dado pasos en su recuperación —como volver a coger una raqueta y entrenar meses después— su futuro competitivo sigue en el aire.
Una cita deportiva que ha servido de motivación es el Campeonato de Europa de Bádminton 2026, que tendrá lugar en Huelva, su ciudad natal, y sobre el que Marín había expresado ilusión por competir si su rodilla lo permite.




